{"id":3522,"date":"2014-04-15T08:02:07","date_gmt":"2014-04-15T06:02:07","guid":{"rendered":"https:\/\/tri.gwannon.com\/sexu-erasoak-bortizkeria-matxistako-hegal-isila\/"},"modified":"2014-04-15T08:02:07","modified_gmt":"2014-04-15T06:02:07","slug":"sexu-erasoak-bortizkeria-matxistako-hegal-isila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/portuigualdad.com\/eu\/sexu-erasoak-bortizkeria-matxistako-hegal-isila\/","title":{"rendered":"Sexu-erasoak, bortizkeria matxistako hegal isila"},"content":{"rendered":"<p>el diario.es<\/p>\n<div>Seg\u00fan el primer macroestudio europeo sobre violencia de g\u00e9nero, en Espa\u00f1a un 6% de las mujeres ha sufrido violencia sexual, pero apenas un 15% de los sucesos m\u00e1s graves se comunican a la polic\u00eda Las expertas hablan de la culpabilizaci\u00f3n de las v\u00edctimas y las dificultades para identificar algunas de estas formas de violencia como las principales causas de que haya tan pocas denuncias Cuatro mujeres cuentan sus experiencias en diferentes \u00e9pocas y las consecuencias que han tenido<\/div>\n<div>A Sara la violaron cuando ten\u00eda 19 a\u00f1os. Sucedi\u00f3 en un parque, hace m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. &#8220;Eran las diez de la noche. Me pillaron dos t\u00edos. Les di el dinero, pero me tiraron al suelo y me desnudaron. Me cortaron con unas navajas y, cuando empec\u00e9 a gritar y a golpearlos, me dieron con una piedra. Me da\u00f1aron las cuerdas vocales al apretarme el cuello para que no gritara y me rompieron la nariz. Estoy viva de milagro&#8221;, cuenta, con la respiraci\u00f3n entrecortada. Seg\u00fan el\u00a0<a href=\"http:\/\/fra.europa.eu\/en\/press-release\/2014\/violence-against-women-every-day-and-everywhere\">macroinforme<\/a>\u00a0realizado por la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Uni\u00f3n Europea y presentado recientemente,\u00a0<a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/sociedad\/millones-europeas-sufrido-violencia-machista_0_235177241.html\">el m\u00e1s amplio y detallado que existe,<\/a>\u00a0al menos un 6% de las mujeres residentes en Espa\u00f1a de entre 18 y 74 a\u00f1os ha vivido alg\u00fan suceso de violencia sexual despu\u00e9s de los 15 a\u00f1os, esto es, alrededor de un mill\u00f3n. Un 11% declara haberla sufrido en la infancia; y un 1% en los 12 meses anteriores a la encuesta, cerca de 170.000. Los delitos sexuales m\u00e1s habituales son la agresi\u00f3n, el abuso y el acoso. La primera es el atentado\u00a0<a href=\"http:\/\/noticias.juridicas.com\/base_datos\/Penal\/lo10-1995.l2t19.html\">&#8220;contra la libertad sexual de otra persona,<\/a>\u00a0utilizando violencia o intimidaci\u00f3n&#8221;. El abuso se da cuando no existe violencia o intimidaci\u00f3n y no hay consentimiento &#8220;o \u00e9ste est\u00e1 viciado&#8221;, resume la abogada Mar\u00eda Jos\u00e9 Varela, miembro de la Asociaci\u00f3n de Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente. En ambos puede haber penetraci\u00f3n o no.\u00a0<strong>La violaci\u00f3n ser\u00eda una agresi\u00f3n sexual con penetraci\u00f3n.<\/strong> Por \u00faltimo, el acoso sexual se define como la solicitud de &#8220;favores sexuales, para s\u00ed o para un tercero, en el \u00e1mbito de una relaci\u00f3n laboral, docente o de prestaci\u00f3n de servicios, continuada o habitual&#8221;, que provoca a la v\u00edctima &#8220;una situaci\u00f3n objetiva y gravemente intimidatoria, hostil o humillante&#8221;. <span style=\"font-size: small;\">La culpabilizaci\u00f3n de la v\u00edctima<\/span> De la encuesta de la Agencia Europea se desprende que s\u00f3lo una media del 15% de las mujeres comunican el incidente m\u00e1s grave a la polic\u00eda. Con las cifras que d\u00e1bamos al comienzo, habr\u00eda unas 25.500 denuncias al a\u00f1o. Un dato que coincide con el que maneja Tina Alarc\u00f3n, directora del\u00a0<a href=\"http:\/\/www.violacion.org\/\">Centro de Asistencia a V\u00edctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS)<\/a>. La experiencia de Alarc\u00f3n le permite afirmar que a las v\u00edctimas &#8220;les da verg\u00fcenza hablar del tema y muchas veces se sienten culpables, como si de alguna manera lo hubieran provocado, por haber ido a tal sitio, no haberse defendido lo suficiente&#8230; Incluso el entorno m\u00e1s cercano ayuda a esta culpabilizaci\u00f3n, dici\u00e9ndote aquello de &#8216;te lo estabas buscando&#8221;. Para ella, esto est\u00e1 en la base de que muchos casos no se denuncien. Marta es un buen ejemplo. A los 22 a\u00f1os fue atacada mientras caminaba por un parque a mediod\u00eda, en 1996. &#8220;Un hombre se lanz\u00f3 sobre m\u00ed y me tir\u00f3 al suelo. Me di con una piedra y estuve un minuto semiinconsciente. Cuando me recuper\u00e9, el tipo ten\u00eda las manos dentro de mis bragas. Lo golpe\u00e9 con el bolso como pude. Lo agarr\u00f3 y sali\u00f3 corriendo. Lo terrible es que hab\u00eda un se\u00f1or muy cerca y no hizo nada; ni siquiera me ayud\u00f3 a levantarme.\u00a0<strong>Llegu\u00e9 a cuestionarme, imb\u00e9cil de m\u00ed, si me hab\u00edan agredido por llevar minifalda<\/strong>&#8220;, se recrimina. Acudi\u00f3 a comisar\u00eda a denunciar el robo del bolso. Fue el propio polic\u00eda que la atendi\u00f3, cuando la vio llorando y con las medias destrozadas, el que le comunic\u00f3 que hab\u00eda sido v\u00edctima de una agresi\u00f3n sexual. Marta no quiso contarlo en casa &#8220;para que no sufrieran&#8221; y porque no se llevaba bien con su padre.<\/p>\n<div>\n<blockquote><p>&#8220;Recuerdo que alguien de mi entorno, cuando se enter\u00f3 de lo que me hab\u00eda ocurrido, me dijo: &#8216;Normal, siempre est\u00e1s por la calle, alguna vez te ten\u00eda que pasar&#8217;. Me ech\u00e9 a llorar&#8221;<\/p><\/blockquote>\n<\/div>\n<p>&#8220;Hasta los consejos que te dan, con las mejores intenciones, tienen que ver con esta verg\u00fcenza que sentimos al hablar de ello: &#8216;No salgas por ah\u00ed&#8217;, &#8216;no vayas con desconocidos&#8217;, &#8216;no bebas mucho&#8217;, &#8216;no te pongas minifalda&#8217;\u2026&#8221;, abunda Acracia Infante, de<a href=\"https:\/\/www.mehanviolado.com\/\">mehanviolado.com,<\/a>\u00a0una web que recopila informaci\u00f3n sobre estas agresiones. Y concluye:\u00a0<strong>&#8220;Parece que somos nosotras las que tenemos que protegernos de esa violencia, en lugar de que los hombres aprendan a no violar&#8221;.<\/strong> As\u00ed lo vivi\u00f3 Carmen. Cumplidos los 16, comenz\u00f3 a hacerse pis en la cama. S\u00f3lo entonces su familia descubri\u00f3 que un par de a\u00f1os antes un chico con el que sal\u00eda ocasionalmente la hab\u00eda violado. &#8220;Mis padres no me dejaban irme con \u00e9l en la moto, as\u00ed que, cuando lo hice y me forz\u00f3, no me atrev\u00ed a cont\u00e1rselo a nadie&#8221;, narra con tristeza. Afortunadamente, hubo un testigo que hizo posible que el chaval fuera castigado. A esta &#8220;cultura de la violaci\u00f3n&#8221;, como la denomina Infante, &#8220;que responsabiliza a las supervivientes de estos sucesos&#8221;, ayudan algunas resoluciones judiciales. En este sentido, Varela cita una sentencia que dec\u00eda que &#8220;la v\u00edctima\u00a0<strong>con su actitud de hacer autoestop en la autopista a las tres de la ma\u00f1ana hab\u00eda propiciado ese desenlace&#8221;.<\/strong> Sara tuvo que escuchar algo parecido: &#8220;Recuerdo que alguien de mi entorno, cuando se enter\u00f3 de lo que me hab\u00eda ocurrido, me dijo: &#8216;Normal, siempre est\u00e1s por la calle, alguna vez te ten\u00eda que pasar&#8217;. Me ech\u00e9 a llorar&#8221;.<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: small;\">Avances legislativos en pocas d\u00e9cadas<\/span><\/h3>\n<p>Lola super\u00f3 la veintena en 1978. Aquel a\u00f1o la agredieron en un pasillo del metro: &#8220;Un tipo se me tir\u00f3 encima a tocarme los pechos. Me resist\u00ed y me rasg\u00f3 la blusa. Grit\u00e9. No s\u00e9 si se asust\u00f3 o qu\u00e9, pero se fue. Me impresion\u00f3 mucho que al bajar al and\u00e9n, llorando y con la ropa rota, nadie dijo ni hizo nada, y eso que debieron de o\u00edrlo todo. Me miraron como si fuera una loca o una extraterrestre&#8221;. Lola no denunci\u00f3 lo ocurrido. &#8220;Entonces, lo que no era violaci\u00f3n no estaba considerado agresi\u00f3n sexual. A\u00fan hoy muchas mujeres creen que esto es as\u00ed&#8221;, argumenta. &#8220;El tipo penal que configuraba la acci\u00f3n punible en el antiguo C\u00f3digo Penal giraba en torno a la acci\u00f3n de &#8216;yacer con la mujer&#8217; con fuerza o intimidaci\u00f3n, cuando estaba privada de raz\u00f3n o sentido o con menor de 12 a\u00f1os&#8221;, aclara Varela, que en 1987 consigui\u00f3 la primera sentencia del Tribunal Supremo que reconoc\u00eda que exigir a las mujeres v\u00edctimas de una agresi\u00f3n sexual\u00a0<strong>la demostraci\u00f3n de resistencia supon\u00eda una discriminaci\u00f3n por raz\u00f3n de sexo.<\/strong> Sara lo tiene claro: &#8220;Si me volvieran a atacar, me bajar\u00eda directamente las bragas para evitar las lesiones&#8221;. Ella s\u00ed acudi\u00f3 a la polic\u00eda y asisti\u00f3 a varias ruedas de reconocimiento, pero nunca dio con quienes le introdujeron el pene en la boca a la fuerza. De haberlo hecho, al menos en ese momento podr\u00edan haberlos juzgado por violaci\u00f3n. No siempre fue as\u00ed. Ese &#8220;yacer con mujer&#8221;, detalla Varela, se interpretaba &#8220;exclusivamente como coito vaginal. Las penetraciones bucales o anales eran consideradas abusos deshonestos y ten\u00edan una pena mucho menor&#8221;. La ley ha cambiado mucho. Primero se equipararon las penetraciones vaginales, anales y bucales, en 1989. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, las realizadas con un objeto &#8220;por alguna de las dos primeras v\u00edas&#8221;. Y por fin, con la reforma de 2003, se introdujo la violaci\u00f3n vaginal o anal con cualquier &#8220;miembro corporal&#8221;, lo que inclu\u00eda los dedos, utilizados &#8220;sobre todo con ni\u00f1as&#8221;, contin\u00faa la abogada. Adem\u00e1s, en el C\u00f3digo Penal de 1995, a\u00fan vigente con sus sucesivas reformas, fue en el que se realiz\u00f3 &#8220;la reestructuraci\u00f3n total de los delitos de violencia sexual, partiendo de dos grandes grupos: las agresiones y los abusos&#8221;. En los dos, &#8220;las penas son mayores si hay penetraci\u00f3n&#8221;, matiza esta experta, que obtuvo la primera sentencia en Espa\u00f1a que\u00a0<strong>condenaba el acoso sexual como delito,<\/strong>\u00a0en 1998. Estos avances legales no se tradujeron inmediatamente en un cambio &#8220;en la percepci\u00f3n de los jueces&#8221;, que en opini\u00f3n de Varela s\u00ed se puede apreciar en la actualidad: &#8220;Al menos ahora a la mujer se le cree&#8221;. Logro que esta abogada adjudica al trabajo de denuncia que se ha venido haciendo desde los foros feministas y a la labor de la prensa. &#8220;En el momento en el que decidimos que los juicios de violaci\u00f3n ten\u00edan que ser a puertas abiertas y entrasteis los periodistas y explicasteis lo que pasaba, eso foment\u00f3 el debate. Y eso llev\u00f3 al cambio legislativo y al cambio de actitud de los jueces&#8221;, recalca.<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: small;\">La violaci\u00f3n es s\u00f3lo &#8220;la punta del iceberg&#8221;<\/span><\/h3>\n<p>La violaci\u00f3n por parte de desconocidos o de violadores m\u00faltiples es la forma de violencia sexual m\u00e1s visible, de la que m\u00e1s se habla en los medios de comunicaci\u00f3n, pero &#8220;es s\u00f3lo la punta del iceberg&#8221;, en palabras de Sonia Cruz, psic\u00f3loga experta en violencia sexual de la\u00a0<a href=\"http:\/\/fundacion-aspacia.org\/\">Fundaci\u00f3n Aspacia,<\/a> Tanto en su organizaci\u00f3n como en CAVAS, la gran mayor\u00eda de las demandas de atenci\u00f3n que han recibido hist\u00f3ricamente han sido por hechos en los que los agresores pertenec\u00edan al entorno de la mujer (vecinos, amigos, compa\u00f1eros de trabajo, educadores, parejas, ligues\u2026), en los que ellas se sienten &#8220;<strong>\u00a0especialmente culpables por haber confiado en esa persona<\/strong>, y eso las retrae de denunciar&#8221;, matiza Alarc\u00f3n. Cruz califica tambi\u00e9n como &#8220;muy complicadas&#8221; las situaciones que tienen lugar bajo los efectos del alcohol o las drogas, comunes entre los m\u00e1s j\u00f3venes. &#8220;Si un desconocido te viola en un callej\u00f3n oscuro, no hay ninguna duda, pero muchas chicas no son conscientes de que han sido v\u00edctimas de una agresi\u00f3n sexual cuando lo hace un amigo con el que han estado tonteando o estaban tan borrachas que no eran conscientes de nada&#8221;,\u00a0 comenta Infante, que recibe numerosas consultas en esta l\u00ednea a trav\u00e9s de la web. Por su parte,\u00a0<strong>el acoso no siempre se puede demostrar<\/strong>, y normalmente es un proceso progresivo. &#8220;A menudo estas v\u00edctimas necesitan la ayuda de profesionales para detectar el problema y asumir que no es su culpa y que se trata de un delito. Por eso estos casos nos llegan menos: son m\u00e1s invisibles&#8221;, explica Cruz. En los \u00faltimos tiempos, en Aspacia han visto c\u00f3mo se incrementaban las consultas por abuso, llegando a superar a las de agresi\u00f3n, lo que para Cruz es &#8220;un buen indicador, porque significa que algo est\u00e1 cambiando y se est\u00e1n detectando m\u00e1s estas formas de violencia m\u00e1s sutiles&#8221;. La psic\u00f3loga destaca que, a pesar de que la agresi\u00f3n sexual \u2013con penetraci\u00f3n o no\u2013 es la forma de violencia sexual m\u00e1s penada, &#8220;eso no significa que sea la m\u00e1s grave&#8221;. Y pone como ejemplo el abuso de una menor de 13 a\u00f1os (la edad legal m\u00ednima para considerar que ha habido consentimiento) por parte de un conocido, que utiliza la manipulaci\u00f3n o el enga\u00f1o en lugar de la fuerza, &#8220;con lo que este hecho, tan terrible y de consecuencias tremendas, tiene una pena menor&#8221;.<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: small;\">Falta de informaci\u00f3n y pocas medidas espec\u00edficas<\/span><\/h3>\n<p>Estas organizaciones se quejan de la poca informaci\u00f3n y de la carencia de medidas espec\u00edficas con respecto a este tipo de violencia de g\u00e9nero. &#8220;Desde Aspacia reivindicamos que se contemple la violencia sexual dentro de la ley integral.\u00a0<strong>En este tema estamos como se estaba hace 30 a\u00f1os en la lucha contra la violencia de g\u00e9nero<\/strong>\u00a0en el \u00e1mbito de la pareja&#8221;, declara B\u00e1rbara Tard\u00f3n, responsable de Incidencia Pol\u00edtica y Sensibilizaci\u00f3n Social de Aspacia. De hecho, resulta casi imposible conocer los casos ocurridos y los denunciados en Espa\u00f1a cada a\u00f1o. El\u00a0<a href=\"http:\/\/www.inmujer.gob.es\/estadisticas\/consulta.do?area=10\">Instituto de la Mujer<\/a>recopilaba cifras de las provincias espa\u00f1olas hasta 2009, cuando dej\u00f3 de hacerlo ante los cambios en la gesti\u00f3n de los datos. Las distintas categorizaciones impiden comparar estos n\u00fameros con los que recoge el\u00a0<a href=\"http:\/\/www.interior.gob.es\/web\/archivos-y-documentacion\/documentacion-y-publicaciones\/anuarios-y-estadisticas\">Anuario Estad\u00edstico del Ministerio del Interior<\/a>\u00a0o la\u00a0<a href=\"http:\/\/www.fiscal.es\/cs\/Satellite?c=Page&cid=1242052134611&language=es&pagename=PFiscal%2FPage%2FFGE_memorias&selAnio=2013\">Memoria Anual de la Fiscal\u00eda General del Estado.\u00a0<\/a> A la demanda de dar m\u00e1s visibilidad a un problema que\u00a0<a href=\"http:\/\/www.who.int\/mediacentre\/news\/releases\/2013\/violence_against_women_20130620\/es\/\">en 2013 la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud calific\u00f3<\/a>\u00a0como &#8220;de proporciones epid\u00e9micas&#8221;, las asociaciones a\u00f1aden la preocupaci\u00f3n por\u00a0<a href=\"http:\/\/www.msssi.gob.es\/gabinete\/notasPrensa.do?id=3100\">los nuevos m\u00e9todos de acoso<\/a>\u00a0\u2013a trav\u00e9s de la Red o los tel\u00e9fonos m\u00f3viles\u2013, cada vez m\u00e1s comunes sobre todo entre los adolescentes. Para luchar contra todas estas formas de violencia, &#8220;que tienen su origen en la estructura patriarcal del sistema en el que vivimos&#8221;, como describe Cruz, es necesario &#8220;detectar los micromachismos que se dan en las relaciones y trabajar desde la prevenci\u00f3n&#8221;. Lola coment\u00f3 con sus amigas el ataque en el metro y decidi\u00f3 apuntarse a un curso de autodefensa femenina. Marta llevaba puestos unos auriculares cuando aquel hombre la asalt\u00f3. Durante algunos a\u00f1os no fue capaz de volver a utilizarlos y llev\u00f3 un bote de laca en el bolso para poder defenderse (&#8220;el polic\u00eda me dijo que llevar spray antivioladores era ilegal&#8221;, puntualiza), hasta que consigui\u00f3 perder el miedo a caminar sola por las calles. Muy pocas personas supieron lo que le hab\u00eda pasado. Sara mantuvo un largo tiempo un rechazo incontrolable a los parques, y hasta el d\u00eda de hoy reconoce &#8220;un miedo atroz a la violencia&#8221;. En su momento lo cont\u00f3 en el trabajo, pero muchas de sus amigas no saben que la cicatriz en su brazo y su nariz rota son el resultado de una violaci\u00f3n. Carmen no ha vuelto a hacerse pis en la cama. Las cuatro son mujeres fuertes, que quieren contar su experiencia para romper el tab\u00fa que pesa sobre la violencia sexual. Como ellas, en nuestro pa\u00eds hasta 170.000 mujeres podr\u00edan sufrir este a\u00f1o una agresi\u00f3n que, de una u otra manera, marcar\u00e1 sus vidas.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>el diario.es Seg\u00fan el primer macroestudio europeo sobre violencia de g\u00e9nero, en Espa\u00f1a un 6% de las mujeres ha sufrido&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3479,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-3522","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","description-off"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Sexu-erasoak, bortizkeria matxistako hegal isila - Portuigualdad<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/portuigualdad.com\/agresiones-sexuales-el-costado-silencioso-de-la-violencia-machista\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"eu_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Sexu-erasoak, bortizkeria matxistako hegal isila - 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